Últimos temas
» ¡Naruto Legends Abre sus puertas!
Mar Sep 30, 2014 10:31 pm por Kisho

» Lyurand Terris [Normal]
Miér Sep 17, 2014 2:15 am por Invitado

» Hola a todos
Sáb Sep 13, 2014 3:46 pm por Kizaru

» The Soom Council - Afiliación Normal
Lun Sep 08, 2014 7:18 am por Invitado

» Surprise Rol [Afiliación Élite] - Confirmación
Dom Sep 07, 2014 10:49 am por Invitado

» DUDAS: ¿El foro murió o qué pedo? ¿Y los torneos?
Miér Sep 03, 2014 9:30 am por Mikoto

» The Soom Council - Cambio de élite a Normal
Dom Ago 31, 2014 7:16 am por Invitado

» Strange Land | Afiliación Normal.
Mar Ago 26, 2014 11:54 pm por Invitado

» New World-Afiliación élite
Miér Ago 20, 2014 6:04 pm por Invitado

HERMANOS
ÉLITE
Time Of HeroesFairy Tail Sekai Painful Liberty Crear ONE PIECE SEA CROWN INTERNADO NEBLOOD Bleach: Shadow Of Seireitei Ever After Kingdom

Requiem for a rotten Soul

Ir abajo

Requiem for a rotten Soul

Mensaje por Hakkô'sei Raijin el Lun Mayo 05, 2014 11:40 pm



Requiem for a rotten soul




Be awaken, with the light o' morn.
Dreamful soul, be awaken.



Temerosa de ver, abrió los ojos aquel ser cegado por la claridad.
“¿Habrá acabado la oscuridad?” su susurro recorrió la calidez del alba que caía sobre el monte.
“He dormido por demasiadas lunas. Pero aún no he de volver a la oculta Aldea que espera mi retorno”. El crujir de la madera retumbó como incordio. Exaltada, se irguió frente a la amenazante figura que emergía de la cabaña, oscura, resguardada por el frondoso boscaje.

“Solo tú tienes el coraje de dejarme en vela.”

“¿A qué se debe tu intranquilidad?”

“Ah… mujer” suspiró su debilidad, revelándose su silueta al desprenderse de las sombras siniestras. Un titán se sentiría avergonzado al ver aquel adonis en hierro forjado; enormes músculos modelaban el cuerpo entero, cien cicatrices surcaban su piel, áspera de cuero, sus áureos ojos irradiaban la ira de mil soles y su cabello enmarañado en una red de ágatas caía cual cascada por sobre sus hombros y espalda. El eterno enojo en su ceño se dirigió al Gigante, de pie junto a un altar de roca en el suelo rozagante.

“Llegas, no emites palabra alguna más que necesitas mi ayuda y me traes aquí. Te sientas sobre esas extrañas runas y no te mueves por días. ¡Y tienes la osadía de preguntar por qué estoy preocupado!”

“A decir verdad… no recuerdo cómo he llegado”

“Eres increíble. No sé si es audacia o descaro.”

“¿Qué pasó?” sus labios tronaron.

“Nada, has estado ahí sentada, tras niebla, ventisca y vendaval. Y realmente no comprendo…”

“Hm…” viró la mirada hacia el arbolado que circundaba ése claro. Divagaron por él sus tenues ojos añiles y finalmente se posaron en el hércules que frente ella exigía una explicación.
“No necesitas ninguna aclaración.” Dijo, y sin más, se sacudió las ropas y avanzó hacia su morada.

Pero cuando pasó a su lado, la gigantesca mano del aquella persona aprisionó fuertemente su brazo.

“No seas altanera. Merezco una explicación.” E inmediatamente se arrepintió de su arrebato. Los grandes arpones blancos se desprendieron de la clara piel del espectro y perforaron la dura piel del Titán de Hierro Negro, quién, farfullando, tiró de su brazo para sostenerlo en un abrazo, junto a su pecho, con su otra mano. Carmesí se deslizaba su sangre por la atezada piel, mientras su agitado aliento le impedía entender.

El Gigante continuó su marcha, indecoroso, frío como la escarcha.

“Nemuri, detente.” Clamó, como si sus heridas fueran inexistentes. Tras ella fue, como si el humor de la albina no fuera una amenaza. “He esperado con el rumor del viento, albergando la esperanza… de que despertaras y sonrieras… Nemuri, ¿qué es esta farsa?”
En tanto sus pasos cruzaron la línea de su paciencia, aquella inconsciente dueña de insospechada desesperación lanzó con furia a sus pies lanzas embebidas de hiel que interrumpieron el caminar del atemorizado titán.

“¡Despierta, Nemuri!” Clamó, esperando su mirada tras las nacaradas estacas blancas. Pero lo único que pudo percibir en el gélido par de orbes añil no fue más que desprecio, horror y olvido.

La aviesa figura albina azotó tras ella en ira la caoba puerta, que retumbaría en la muerta soledad del claro. Él y sus ojos ambarados, paralizados, incapaces de concebir el significado del huir del Gigante Blanco, permanecieron anonadados, en silencio un silencio jamás quebrado por la voz que él esperaba oír.

¿De qué le serviría argüir contra semejante cinismo? Fácil le sería detener un sismo pero no restaurar la calma perdida de la ninfa de mirada fría…

Pero entonces comprendió lo que yacía tras la prisión en la que el demonio se había encerrado junto a su propia rabia.
Acudió a ella, sus enormes zarpas desgarraron la puerta y encontraron al gigante yaciendo en el rincón más oscuro del salón. Sus piernas entrecruzadas en un ritual silente, sus manos descansaban sobre el terso lino de su pantalón, su espada y su arpón, entrelazadas en níveos cabellos, descansaban en su hombro aferradas.
“No estoy huyendo” musitó.
Con su glacial tono el hombre quebró sus rodillas al suelo, y frente a ella permaneció.

“Dime… ¿volverás a dormir?” Ya no quería sus excusas oír, sólo saber que con él se quedaría por más que la persistencia del día amanezca en ella la melancolía consumida por la lejanía de la incordiosa melodía que tramaba el recuerdo de su voz provocando el silencioso tremor del terror de aquel gigante de ojos relampagueantes cuya trémula ánima y vivaz porvenir desesperaban por la cizaña que aquellos ojos osaban blandir.

“Gigante de la Ventisca, Demonio del Invierno… ¿Cuándo rearmarás las trizas que has hecho de mi anhelo?
Nemuri, Kaguya… ¿En qué sueño yaces hundida?”
Pero sus ojos se habían nublado una vez más, dejando al desolado Férreo titán junto a su sombra o lo que restaba de ella dormitando en la penumbra buscando su perdida cordura.

To this day, she is still gone.
she flew away one gloomy day,
leaving again all behind.
The reasons were unspoken
The wind gave no token
And the silence
Of her demise
Was unbroken.


“But Death shall not reach unto me,
Not yet.
Though I shall be lost,
Forevermore.”



“Thy soul shall find itself alone —
Alone of all earth — unknown
Into thine hour of secrecy.
Be silent in that solitude,
Which is not loneliness — for then
The spirits of the dead, are again
In death around thee, and their will
Shall then o’ershadow thee — be still :
For the night, tho’ clear, shall frown ;
And the stars shall look not down.”
— E. A. P.





Solo algo random que se me ocurrió escribir. No es entendible ni siquiera en su propio contexto, así que quién lea no se preocupe por él.


avatar
Hakkô'sei Raijin


Datos
Equipo:

Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.